
El alba, dama solitaria
Descorría con sus dulces manos
Los velos pesados
De la oscura noche pasada.
Con aires misteriosos…
Inquieta la bella dama,
abría los párpados del sueño,
que se desperezaba.
Las estrellas, brillantes y frías,
hijas luminosas de la luna,
huían como vírgenes turbadas
del firme avance del sol que llegaba.
El sol avanzaba firme
Sonrojando a su paso
Montañas y valles,
Lagunas y quebradas.
Y abrieron sus labios
los pálidos silencios
Y la música nueva
Llenó los oídos del hemisferio.
Y yo estaba allí…
Estupefacta ante tanta belleza
del milagro del amanecer
…encuentro del sol y del alba
Ante mis ojos nació
Una nueva mañana
con una frescura perfecta,
pálidos ojos azules
y porte de princesa.
El mar es profundo y vasto
En él cruzan los navíos
de pensamientos como flores,
sus pétalos nacen de su brillo.
Infinito como las arcas del cielo
Bravío, enérgico y tormentoso
Provoca el sentimiento en el alma
por fuerza que lleva entre su ondas.
Hogar de ondinas y sirenas,
Vasto horizonte de melancolías
y suspiros de mujeres enamoradas
que deambulan por sus orillas.
El mar es un misterio azulado
Sus aguas colman los sueños
Y conquistan los miedos y anhelos
De quien navega hacia lo eterno.
La dama ángel descendió
de los cielos a la tierra.
Su piel era blanca,
refulgente como las estrellas
y sus alas transparentes
le envolvían la silueta.
Vio entre las flores una lágrima seca
de aquel que la amaba.
La tomó entre sus dedos de agua,
llevándose el cristal salado,
hasta sus labios... para besarla.
Regresó a la bóveda celeste sonriendo,
llevaba un tesoro en su boca,
el sabor de una lágrima de amor derramada
que nuevamente,
...mas tarde...en otros tiempos
aguardaría su llegada.

Hay una leyenda sobre un pájaro que canta una vez e su vida, y lo hace más dulcemente que cualquier otra criatura sobre la faz de la tierra. Desde el momento en que abandona el nido, busca un árbol espinoso y no descansa hasta encontrarlo. Entonces, cantando entre las crueles ramas, se clava el mismo en la espina más larga y afilada.
Y al morir, envuelve su agonía en un canto mas bello que el de la alondra y el del ruiseñor. Un canto superlativo, al precio de su existencia. Pero todo el mundo enmudece para escuchar, y Dios sonríe en el cielo.
Pues lo mejor solo se compra con grandes dolores…al menos así, lo dice la leyenda.
El pájaro con la espina clavada en el pecho sigue una ley inmutable, algo desconocido lo impulsa a empalarse, y muere cantando. Cuando penetra la espina, no siente la llegada de la muerte, simplemente canta y canta hasta que no le queda vida para emitir otra nota.
En cambio nosotros, cuando clavamos la espina en el pecho, sabemos lo que hacemos. Lo comprendemos. Pero lo hacemos. Lo hacemos a pesar de todo
Colleen McCullough

Seré el aullido del viento,
seré la bruma,
una pequeña gota de espuma
mojando los sentimientos.
Seré una lágrima triste,
seré la luz de la aurora
y aquellos rostros que asoman
por los rincones oscuros.
Seré una más…
La precursora
de lo desconocido.
Seré dos ojos ocultos
y seré testigo.
Seré dos labios que oran,
seré el consuelo
de los lamentos.
Seré la única alma
que mora
en la ciudad de los cuervos.

Sientes la lluvia repiquetear
en el cristal de tu ventana?
Son las palabras de aliento
que te envían aquellos que se fueron.
Y en el frío de la noche
vendrán los ángeles a abrazarte,
La oscuridad se hará luz,
el miedo melodías,
la tristeza se hará trueno.
Y las nubes se abrirán,
dejando libre al cielo.
Verás las estrellas brillar,
y en cada brillo… un te quiero.

Hechiza a la luna
para que no me engañe
Hechiza la noche
para que no me falle
Hechiza a las estrellas
para que me acompañen
Aura DivinaInvocación ferviente
Verdades de Fe
Soplo de vida
Misterio creatura
Eterno Amor