
Acaricia la aurora el sol,
sobre los pétalos se mueven
dócilmente trémulos suspiros
transportando el aroma
de los siglos.
Ahora que la noche
desdibuja su luz
puedo abrir mis ojos
lentamente...
lejos de esta costa
he hallado una isla
subida a una paloma
que volaba al este.
Acaricia la aurora el sol...
como filtrados en el éter
los murmullos
de una cascada
me han devuelto tu risa
y aquel brillo intenso de tu mirada
y aquel brillo intenso de tu mirada
¡Cómo me cambia el paisaje
el que no estés!
No sé por qué pero percibo
que cada rincón del mundo
me duele
con el dulce dolor del filo
de un cuchillo...