
Te pido por favor…
Préstame un instante tus alas
Así podré volar lejos por el cielo
donde nunca
me encuentre la tristeza
donde nunca
el sol no halle mis sombras
y la luna olvide mi existencia.
Te pido por favor…
Que no enciendas las hogueras,
Que tus ojos sean ciegos
a mis lágrimas de tristeza
No me veas llorar en silencio
Hoy Tengo desnudas,
el alma y las penas.

Se enciende el sol
y despiertan las flores,
se torna música el viento
y amanecen los sueños.
Colorea la aurora
con aroma de pétalos,
palomas y gorriones,
cristalinos océanos.
Acuarela el jardín,
estrellas del firmamento,
los árboles, sus ramas,
redibujan el tiempo.
Todo se torna reluciente,
se renuevan las formas,
las sombras se vuelven cielo
y la luna, más hermosa.
¿Por qué sucede esto?
¡vaya pregunta loca!
pasa porque te quiero
mi vida, mi amor,
mi heroe eterno...
Estas en mi mente
todo el tiempo presente
Y aunque se que estas lejos
el calor de tu recuerdo me envuelve.
Mis labios se niegan
a olvidar el sabor de tu boca
Mi piel se niega
a olvidar las caricias de tu piel
Cada día siento más tu ausencia
Y me ahogo en música y letras
en un vano intento de no pensar
Pero no puedo… tal vez sea que no quiero.
Mi mente me dice
que es mejor dejarte marchar
Pero mi corazón,
mi piel,
mis labios
se niegan a escuchar.

El alba, dama solitaria
Descorría con sus dulces manos
Los velos pesados
De la oscura noche pasada.
Con aires misteriosos…
Inquieta la bella dama,
abría los párpados del sueño,
que se desperezaba.
Las estrellas, brillantes y frías,
hijas luminosas de la luna,
huían como vírgenes turbadas
del firme avance del sol que llegaba.
El sol avanzaba firme
Sonrojando a su paso
Montañas y valles,
Lagunas y quebradas.
Y abrieron sus labios
los pálidos silencios
Y la música nueva
Llenó los oídos del hemisferio.
Y yo estaba allí…
Estupefacta ante tanta belleza
del milagro del amanecer
…encuentro del sol y del alba
Ante mis ojos nació
Una nueva mañana
con una frescura perfecta,
pálidos ojos azules
y porte de princesa.